Llamado a Feministas

Tengo sentimientos encontrados con la percepción que se tiene respecto a las manifestaciones que hacemos las mujeres para luchar por defender nuestros derechos. La más reciente, la toma de la CNDH. “Este cuadro, estas flores, estos labios pintados, se los pintó mi hija. Mi hija, una niña que a los 7 años fue abusada sexualmente. Entonces quiero decirle a ese presidente que cómo se indigna por este cuadro, ¿por qué no se indigna cuando abusaron de mi hija?”, gritó Erika frente a la imagen.


Nota completa aquí: https://www.animalpolitico.com/2020/09/quienes-tomada-cndh-como-empezo-protesta/


Mi pregunta es: ¿qué se supone que debemos de hacer las mujeres cuando no se nos escucha?, ¿Cómo podemos conseguir respeto? Cuando nos unimos y vestimos de morado en una marcha a nivel nacional, parece que lo único que conseguimos son más burlas, cuando demostramos con nuestro talento y trabajo que podemos salir adelante solas, los sueldos siguen siendo bajos para solventar nuestros propios gastos. Cuando abrimos nuestro corazón ante algunos hombres tratando de hacerles ver nuestra sensibilidad para generar empatía, se toma como si fuera un permiso para que sigan violentándonos y abusando del poder que erróneamente les otorgamos para lastimarnos. Puedo entender que, la violencia no se termina generando más violencia y que destruir no es una solución. Pero, ¿qué pasa en realidad? ¿No estamos siendo lo suficientemente claras?, ¿Por qué el manifestarnos pareciera una burla para algunos y no se atiende el problema de raíz? Vuelvo a lo que decía al principio de este escrito, me preocupa la percepción con la que se toman las cosas. Y si la madre de una niña que sufrió una violación sexual, en su impotencia por no ser escuchada ante las autoridades, decide proyectar su rabia en pinturas de héroes falsos o decide seguir haciendo ruido. Debo decirlo, yo seré parte de esas mujeres que se manifiestan e intentan hacer valer su voz para conseguir respeto. ¿Qué pasaría si empezamos por detectar los micro machismos que tenemos arraigados en nuestra educación?, si ponemos límites y dejamos de solapar la educación machista que nosotras mismas, sin darnos cuenta, a veces propiciamos. Tal vez, todo ese amor y expectativas de felicidad que depositamos en los hombres equivocados, debemos de dárnoslo más a nosotras mismas, creyendo en que podemos romper nuestras propias barreras mentales, abriéndonos camino entre nosotras (algunas abrimos nuestros cajones), podemos empezar en creer en el poder de la sororidad, cuidando nuestra salud y enriqueciendo nuestra preparación intelectual. Porque, ¡ya fue suficiente tanta agresión hacia nuestro propio género!, empecemos a darnos todo ese amor que sentimos que nadie nos ha dado, como siempre lo digo, empecemos por nosotras mismas. Pareciera que a algunos hombres y líderes políticos, les importa más conservar cuadros de héroes idealizados, que conservar el respeto hacia mujeres reales. Pareciera que nunca es suficiente, la única respuesta siempre es seguir adelante, seguir aportando, seguir dando más amor del que podemos creer tener dentro de nosotras mismas. Porque repito: Ya fue suficiente. Y porque creer en el amor propio, también es un arma poderosa para lograr un verdadero cambio.

Con amor, Lorena.



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