Los simbolismos importan.

Actualizado: 14 jul 2020

Siempre he admirado la manera en como la raza afroamericana ha sabido defender su cultura hasta la fecha, romper con estándares establecidos por el racismo que ejercía la aristocracia europea, cambiar las ideologías del ser humano, como lograron hasta ahora darse a respetar, después de haber tolerado humillaciones de todo tipo y haber sido usados por 400 años de historia como esclavos. Hasta la fecha siguen luchando por hacer valer sus derechos, la última prueba de esto fue la muerte del ciudadano afroamericano George Floyd, donde se desencadenaron las manifestaciones para que el caso de este joven no quedara impune con el movimiento: “Black Lives Matter”. Será un precedente más que se suma a su lucha por erradicar el racismo.



Al igual expreso mi respeto hacia la comunidad LGBTTTI+, son personas que han luchado por años por defender su manera de pensar, su derecho a elegir el género con el que mejor se identifiquen, de estar del lado de quien amen y de vestirse como mejor les parezca. De manera libre, sin ser señalados o condenados.

Se les ha juzgado por años como si fuera un delito expresar libremente su derecho a ser lo que quieran ser y a amar a quien quieran amar. El pasado domingo 28 fue el día internacional del orgullo LGBTTTI+, celebrar este día es un precedente que recuerda el respeto que se le debe de tener a esta comunidad. (Aunque esta vez la celebración fue virtual por el tema del covid-19 y la indicación de mantenerse en casa)



Y claro que tengo que hablar de los logros que ha tenido la lucha feminista, el hecho de que las mujeres actualmente podamos expresarnos con libertad, uno de los objetivos del feminismo es que las mujeres tengamos derecho a elegir la vida que queramos llevar, el derecho a seguir nuestros ideales y deseos de superación sin ser juzgadas por las ideas impuestas por tradiciones que hoy en día son retrogradas para nuestra realización personal. El hecho de poder realizarnos profesionalmente, trabajar donde soñamos, elegir si queremos casarnos o no, tener hijos o no tenerlos. Y sobre todo, conseguir el respeto a nuestra dignidad como mujeres.

Uno de los movimientos más recientes y exitosos fue el movimiento “Me too”, que le dio voz a un gran grupo de víctimas de abuso sexual, esto es uno de los precedentes más recientes que deja el empoderamiento femenino, como también la marcha del 9 de marzo “Un día sin mujeres”, fue una manera de levantar la voz ante el aumento de los casos de feminicidios en nuestro país. Precedentes que deben quedar en la historia como una manera de respetar la causa.




Y es que, la manifestación solo es el resultado del hartazgo de ver que no se refleja ningún cambio ante la situación y también es el recuerdo de que aún es importante defender la razón por la que se lucha. No olvidemos que somos humanos, lo que más importa es lo que dejamos para quienes siguen de nosotros. Porque solo estamos de paso por esta vida.


Por eso digo: ¡Los simbolismos importan!, porque muchos son precedentes de años de lucha para erradicar las injusticias, los días conmemorativos y las expresiones artísticas también lo son. Porque son logros de un movimiento social, porque están para recordarnos hoy que: Si aún hay quien pretenda seguir faltando al respeto, ¡Anteriormente ya hubo un movimiento social que se manifestó en la historia pidiendo respeto! ¡Anteriormente ya se unieron fuerzas preocupadas por generar un cambio! ¡Ya existieron voces valientes que pusieron límites y lograron un cambio!


Así que es bueno aprender de los logros que ha tenido la humanidad a lo largo de la historia y de profundizar en los simbolismos que vemos creados en la sociedad, cuestionarlos, entenderlos y si queremos generar un cambio positivo, entonces, ¡luchar por lograrlo! Porque ya se ha demostrado en la historia que si se puede, que tú mismo puedes usar tu voz y crear un precedente para que las faltas de respeto ¡NO vuelvan a existir! No seamos solo espectadores, también puedes unirte a alguna causa con la que te identifiques, porque unidos somos más fuertes, porque siempre hay que tomar partido y cuando no lo haces, estás cediendo tu voz a alguien más.


Y es que aún en el siglo 21 hay gente insensible que piensa que se puede seguir faltando al respeto y que “no pasa nada”. Así es, nunca es suficiente. Hay que insistir y fortalecer el mensaje, reafirmarlo hasta que quede claro.

Es por eso importante cuestionarnos: ¿Cuáles son nuestras luchas?, ¿En qué parte de la historia nos situamos?, ¿Estamos realmente tomando partido?, ¿Cuál es nuestro precedente?

78 visualizaciones

Entradas Recientes

Ver todo

9/11