Millennials

La generación incomprendida, brillante, autodidacta, generación soñadora, quienes disfrutamos de la vida, mientras también lo hacemos de trabajar, Simon Sinek diría: “generación que sueña con cambiar el mundo”, “generación que se siente con derecho de merecer todo.”


Y ¿cómo no? Si me atrevo a decir que, deberíamos ser premiados, por nuestra resiliencia y tolerancia a la frustración, por ser quienes nos atrevemos a soñar con generar grandes cambios y mejorar nuestro entorno, porque a pesar de las mentes cerradas con las que podamos toparnos, seguimos trabajando por hacer de este un mundo mejor y muchos lo logramos. Porque, hacer que las cosas sucedan es cuestión de valentía. Somos quienes aspiramos a tener un buen trabajo, tener una vida estable, mejorar nuestro entorno, pero desafortunadamente el sistema económico ni si quiera nos considera para merecer una buena pensión (al menos en México).


Generación “Y”, mediadora entre la generación “X” y la generación “Z”. Millennials, tal vez tendemos a caer en depresiones y crisis de ansiedad, pero: ¿Cómo se podría enseñar a valorar las grandes creaciones de la humanidad a gran parte de la inquieta y ágil “generación z”? que son quienes apenas están despertando en este mundo real (sin generalizar, hay que decirlo, quienes no se preocupan por su educación, deberían hacerlo)


A veces, confundidos con la “generación de cristal”, pero SI hay que aclarar: la generación Millennial somos los nacidos entre 1981 y 1995. Quienes aprendimos a adaptarnos constantemente a los cambios, de usar celulares del tamaño de un ladrillo a utilizar Smartphones del tamaño de la palma de nuestra propia mano, pasamos de usar cassetes a usar cds, luego memorias usb, de descargar música en ARES a reproducirlas vía streaming, de ver películas y series en VHS a usar Netflix; de usar cables para nuestros dispositivos a no necesitarlos, de escuchar no solo la radio, sino también, podcast creados la gran mayoría por gente de nuestra propia generación. Tal vez, solo somos un conjunto de personas que sabemos burlarnos bastante bien de la vida.

Quienes hemos visto a figuras icónicas del espectáculo, el arte y la ciencia dejar una huella enorme en este mundo como: Steven Hawking, Steve Jobs, Michael Jackson, Freddy Mercury, Gianni Versace, Kurt Cobain, Amy Winehouse; Aretha Franklin, Gabriel García Márquez, B.B. King, Lady Di, Juan Gabriel, David Bowie…etc. Y otras más estrellas que aún siguen construyendo su legado en vida.


Generación que se ha acostumbrado a no ver los problemas como una barrera, sino como una oportunidad, quienes se nos confunde con la “generación Z” por “no saber valorar” lo que se debe valorar realmente en la vida, como respetar el legado de los grandes pensadores, la música, el arte, la poesía; la ciencia, la literatura, la buena comida, el buen vino…etc.


Generación icónica, impulsados por generar más consciencia social y del medio ambiente, somos los hijos herederos de una generación que vio el trabajo como un gran sacrificio, es por eso que nosotros hemos aprendido a verlo de una manera distinta. El trabajo es nuestro motor para seguir haciendo de este, un mundo mejor.


¿Será que nuestra capacidad de supervivencia es tan grande que debemos creernos que podemos vencer esta etapa de la pandemia? ¿Será que sabremos sobrellevar este nuevo reto mundial y podremos sobreponernos?, ¿tendremos demasiadas historias que contarle a nuestros hijos, nietos y bisnietos?


Entonces, millennials, seremos recordados para la historia de la humanidad como: “grandes resilientes, generación de creadores, salvadores del futuro”, una generación que puede poner las manos en el cielo, mientras tiene los pies bien puestos en la tierra.


¿De qué manera podríamos hacerles entender a otras generaciones, que nuestra generación milenaria ha aprendido a ser realmente camaleónica?


Tal vez, solo debemos recordarnos que nuestra vida ante la covid-19 y todos los problemas que se avecinan, son solo una rayita más que se le agrega al tigre, no creo que debamos desgastarnos en explicar lo que representa nuestra generación para la sociedad.


El simple hecho de creer que podemos generar un cambio haciendo de este un mundo mejor, el tener la apertura para darle continuidad a las cosas, aceptando que nada nos pertenece, dejando que las cosas tomen su curso mientras seguimos trabajando para lograr nuestros sueños. Sé que con eso, es más que suficiente para que el legado de la generación Millennial, quede no solo grabado en la memoria del inconsciente colectivo, también en la historia del mundo entero y de la humanidad.


Con amor, Lorena.




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