Las mujeres empoderadas, empoderan a más mujeres.

Es tan peligroso y más en estos tiempos, no empoderarse como mujer, no empoderarnos entre nosotras. Dejar de escucharnos con cualquier lazo al que estemos unidas, ya sea de sangre como hermana, madre, hija o fraternalmente como amiga.

Es que nadie va a entenderte como mujer más que otra mujer, necesitamos expresarnos sin miedo a ser juzgadas o traicionadas entre nosotras. Solo por el hecho de tener algo de solidaridad y no sentirnos solas en la lucha que cada quien lleve consigo.


Digo que es peligroso no empoderarnos porque, cuando una mujer no se empodera, al ver a una mujer fuerte a su lado, puede verla como amenaza en vez de como una aliada, es como si no estuviéramos en el mismo canal y es ahí donde la palabra sororidad debería de encajar. Peligroso que no se entienda entre mujeres, los retos a los que la figura femenina se enfrenta cuando nos empoderamos día a día.


Es así como se ve a las personas con compasión, en vez de buscar una manera de debilitarle y truncar su camino.


Es triste que entre mujeres aún existan divisiones solo porque es más fácil juzgar la vida de alguien, que entender el camino que ha recorrido y con prudencia respetar su manera de ser, su manera de expresarse, de brillar. O simplemente, evitar juzgar a otra mujer que no entiendas, evitar hacerle el camino más difícil, porque no sabes la carga que lleva consigo.


Por eso, quiero hacer esta petición entre mujeres: si ves a una mujer y no entiendes porqué se expresa o se comporta de alguna manera que a ti no te agrade o no quepa dentro de tus estándares de “éxito”. No le juzgues, no le pongas piedras en su andar, trata de entenderla y si no tienes esa humildad para hacerlo, entonces, solo deséale el bien y no le estorbes en su camino.


Al ver a una mujer empoderada, respétale en vez de proyectar con agresiones tu frustración por no haberte empoderado como ella lo hizo por si misma, y si la ves con admiración, entonces puedes expresarlo, o si no quieres; solo toma distancia, guarda silencio y no te opongas en su lucha. Lo único que queremos todos en este mundo es ser felices y cada quién lucha por defender su propia felicidad como puede. Eso de agredir a las personas solo porque no puedes brillar como ellas, ya pasó de moda.


La lucha aquí NO es entre nosotras, ni contra el sexo masculino. La verdadera lucha es, hacer valer nuestros derechos creyendo en un mundo donde quepa la equidad de género.


Fluye en tu vida y deja fluirle a esa mujer empoderada en su propia vida.

¡Vive y deja vivir!


Lo escribo con mucha sinceridad y cariño a todas esas mujeres empoderadas que admiro y me inspiran a seguir mi camino. Y también, agradezco conocer a mujeres que me inspiran a empoderarme y de las que sigo aprendiendo a diario. Gracias por estar en mi vida, ustedes saben quienes son.


El 8 de marzo es un día que se conmemora a la mujer.


¡Este día brilla y siéntete orgullosa de tu propio poder!


Con cariño, Lorena.




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